El Cimarrón
 

El Cimarrón es la única raza canina autóctona en Uruguay. Es un perro que tiene excelentes características para diferentes tareas: guardia, defensa, manejo de ganado y caza.

Historia

El origen de la raza es incierto: se piensa que descienden de Mastines y Lebreles introducidos por los españoles. Durante el siglo XVIII y la primera mitad del siglo XIX, la tarea principal del cimarrón era la de servir para la conducción del ganado bovino. Las luchas por la independencia del país durante la primera mitad del siglo XIX provocaron el despoblamiento del campo, lo que generó el abandono y asilvestramiento de los perros cimarrones. Entre 1840 y 1850, coincidiendo con el cercado de campos y la cría de lanares, el cimarrón se transforma en una amenaza, por lo que comienzan a ser perseguidos y exterminados. Un número importante de perros logran escapar escondiéndose en la zona noreste del país (departamentos de Cerro Largo y Treinta y Tres). Estos animales fueron domesticados por pobladores de la zona y sirvieron para tareas de cuidado del ganado y del establecimiento.

A partir de la década de 1970, comenzó en el departamento de Cerro Largo el proceso de recuperación de la raza. En 1988 se fundó la Sociedad de Criadores de perros Cimarrones, con el objetivo de rescatar y preservar la raza. Se redactó el estandar inicial de la raza y comenzó el trámite para su reconocimiento ante el Kennel Club Uruguayo. En la actualidad la Sociedad de Criadores busca el reconocimiento de la raza por la Federación Cinológica Internacional (F.C.I.).

Características

El cimarrón es un perro de talla mediana, fuerte, compacto, musculoso y ágil; algo más largo que alto. Es un animal de temperamento sagaz, tranquilo y de gran coraje cuando decide su ataque, ladrando únicamente cuando existen motivos. En el medio rural son utilizados para el trabajo con el ganado bovino y ovino, también se emplean en la caza mayor, en la vigilancia y la defensa, siendo un perro muy versátil.

La cabeza es de forma troncopiramidal, el cráneo más ancho que largo. El stop es moderado y el hocico medianamente ancho, no más largo que el cráneo. Se prefieren los ojos oscuros a los claros. Las orejas son de tamaño mediano, realizándose a criterio del criador el corte de las mismas (corte en forma de oreja de puma). La trufa es siempre pigmentada y los belfos cubren el labio inferior. Se busca que la mordida sea en tijera, no descalificándose a aquellos animales que muerden en pinza.

El tronco es compacto, profundo, de lomo recto o algo ensillado. Grupa de buen largo y ancho, con una inclinación de 30º. La cola presenta una inserción media, gruesa en su nacimiento y su largo debe llegar al garrón. La altura a la cruz alcanza los 56 a 62 centímetros en machos, mientras que en las hembras debe oscilar entre los 53 a 58 centímetros. Se admite una tolerancia de más menos un centímetro. El peso en los animales adultos llega a los 34 a 45 kg en los machos y de 27 a 36 kg en la hembras. El pelo es corto y liso, y en cuanto al color de la capa son aceptados todos los colores con excepción de los negros y blancos sólidos.

Extraído de "El perro cimarrón, la raza canina autóctona del Uruguay" C. Silveira, G. Fernández y C. Barba (1998)

Presente y futuro

 Hoy por hoy la raza se encuentra en un proceso muy importante, está por ser reconocida internacionalmente por la FCI. Por eso el Kennel Club Uruguayo hizo una muestra importantísima, con más de 100 perros cimarrones en pista, los días 4 y 5 diciembre de 2004 en las instalaciones del Latu, en Montevideo, Uruguay. Estuvieron presentes los Señores: HANS W. MULLER ( Suiza ), Presidente de la F.C.I , Dr. WILHEM BRASS ( Alemania ), Presidente de la Comisión Científica de la F.C.I, autor de innumerables trabajos científicos, IVES DE CLERQ ( Bélgica ), Director ejecutivo de la F.C.I, ANDREW H. BRACE ( UK ), juez, criador, autor de innumerables trabajos, contribuyente regular de Dog World y Your Dogs y GREG EVA ( Sud Africa), Presidente del KUSA.

El cimarrón es nuestra pasión, nuestro orgullo... y nuestro gran desafío

A mi perro cimarrón

No lo traje desde el monte
ni tampoco estaba abichado
me lo dieron en "La Palma"
por rudo y desordenado.

No lo usaban para el ganado
porque en su afán de destaque
las colas de los novillos
arrancaba del primer saque.

Más peludo que los otros
de lejos igual que un león
pero de corazón tierno
era mi perro Cimarrón.

En el agua era una fiera
en el monte era un ciclón
pero de corazón noble
era mi perro Cimarrón.

Al cielo lanzo este grito
como reclamando a Dios
¿por qué le tocó esa muerte
a mi perro Cimarrón?

En mi casa falta algo
del día en que se marchó
ladrido de centinela
siempre cuidando el portón.

En la pelea era un tigre
con rugido de león
reyerta contra tres dogos
sale airoso el Cimarrón.

 

A uno quiebra una mano
a otro, el hocico le comió
al tercero de un comillazo
puso en fuga al agresor.

Cierro la vista y lo veo
con cara de bonachón
cuidando de sus cachorros
cuan si fueran de algodón.

Podrán pasar muchos años
en mi memoria quedó
grabado en letras de fuego
el día en que se marchó.

A las praderas del cielo
a seguir cazando en paz
"El Bocacha", el león
el humilde gladiador.

El fiel amigo del hombre
el cerrojo del portón
el tigre, con rugido de león.

Estoy seguro y no yerro
y en este afán no me callo
que si hay cielo para el caballo
también habrá para mi perro.

El día que yo me muera
sólo le pido al gran Dios
que en el cielo o el infierno
siempre impetuoso y tierno
encuentre a mi Cimarrón.

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Angel Diana Vila
Florida, 1998.